Ficha de especie

Gurami perla

Trichopodus leerii

El gurami perla (Trichopodus leerii) es un pez de agua dulce originario del sudeste asiático y perteneciente a la familia Osphronemidae. Es una de las especies de guramis más apreciadas por su apariencia elegante y su comportamiento relativamente tranquilo. Su cuerpo es ovalado, comprimido lateralmente y presenta una coloración de fondo plateada, beige o ligeramente marrón. Numerosos puntos claros cubren el cuerpo y las aletas, creando un patrón que recuerda a pequeñas perlas. Una línea oscura longitudinal recorre el cuerpo desde la cabeza hasta la región caudal. Los adultos suelen alcanzar aproximadamente entre 10 y 12 centímetros de longitud. Los machos maduros pueden desarrollar una coloración anaranjada o rojiza en la garganta y el pecho. También suelen presentar una aleta dorsal más alargada y puntiaguda. Las hembras generalmente muestran una coloración más discreta y una aleta dorsal relativamente redondeada. Una característica distintiva de los guramis es la presencia de aletas pélvicas transformadas en largos filamentos sensoriales. Estos filamentos les permiten explorar objetos y detectar elementos de su entorno. El gurami perla posee un órgano laberinto que le permite respirar aire atmosférico. Por este motivo, necesita acceso libre a la superficie. Aunque generalmente es pacífico, los machos pueden mostrar territorialidad frente a otros guramis, especialmente durante la reproducción. Es una especie que suele desenvolverse mejor en acuarios tranquilos, con abundante vegetación y compañeros de comportamiento similar. Su combinación de coloración, tamaño y comportamiento lo convierte en una opción atractiva para acuarios comunitarios tropicales de dimensiones medias y grandes.

Gurami perla

Datos principales

Temperatura

24.0–28.0 °C

pH

6.0–7.5

GH

2.0–12.0

Acuario mínimo

150 L

Tamaño

10.00–12.00 cm

Dificultad

intermedio

Temperamento

Pacífico; territorial durante la reproducción

Alimentación

Omnívoro

Esperanza de vida

5–8 años

Zona de nado

Media y superior

Comportamiento social

Tranquilo; solitario, en pareja compatible o grupo con espacio suficiente

Grupo recomendado

1+ ejemplares

Cuidados del Gurami perla

Origen y hábitat

Origen: Sudeste asiático, principalmente península malaya, Sumatra y Borneo

El gurami perla (Trichopodus leerii) es un pez de agua dulce originario del sudeste asiático, especialmente de la península malaya, Sumatra y Borneo. Habita aguas tranquilas o de corriente muy lenta, como pantanos, canales naturales, zonas inundadas y cursos de agua con abundante vegetación. También se encuentra asociado a ambientes de turbera, donde el agua puede presentar una coloración oscura debido a la presencia de taninos y otras sustancias procedentes de la materia vegetal. En algunos de estos hábitats el agua es blanda y ácida, con abundantes hojas caídas, raíces y vegetación sumergida. La superficie suele estar parcialmente cubierta por plantas flotantes y vegetación de las orillas. Estas condiciones proporcionan refugio frente a los depredadores y zonas protegidas para la alimentación y reproducción. El gurami perla posee un órgano laberinto que le permite respirar aire atmosférico. Esta adaptación resulta especialmente útil en ambientes donde la concentración de oxígeno disuelto puede variar. Sin embargo, disponer de este órgano no significa que pueda mantenerse en agua contaminada o sin una filtración adecuada. En su entorno natural consume pequeños invertebrados, insectos, larvas y otros organismos disponibles cerca de la superficie y entre las plantas. En el acuario se recomienda recrear un ambiente con vegetación abundante, zonas sombreadas y espacios abiertos para nadar. Las plantas flotantes pueden proporcionar refugio y favorecer un comportamiento natural. La corriente debe ser suave, especialmente cerca de la superficie. Es importante mantener una zona de aire cálido y húmedo sobre el agua, evitando corrientes de aire frío. Un acuario estable, tranquilo y bien plantado permite observar el comportamiento natural de esta especie.

Comportamiento

El gurami perla es una especie generalmente pacífica y de comportamiento relativamente tranquilo. En el acuario suele ocupar las zonas media y superior, desplazándose lentamente entre las plantas y los espacios abiertos. Es habitual observarlo cerca de la superficie, donde puede tomar aire atmosférico mediante su órgano laberinto. Los guramis perla no son peces de cardumen y no necesitan mantenerse en grupos numerosos. Pueden mantenerse individualmente o en una pareja compatible. En acuarios grandes también es posible mantener varios ejemplares, siempre que existan suficientes refugios y barreras visuales. Los machos pueden mostrar territorialidad frente a otros machos, especialmente durante la reproducción. Las interacciones territoriales pueden incluir exhibiciones, persecuciones y defensa de determinadas zonas. En acuarios demasiado pequeños estas conductas pueden provocar estrés. Las hembras suelen mostrar una coloración más discreta y un comportamiento relativamente tranquilo fuera del periodo reproductivo. El gurami perla puede convivir con tetras pacíficos, rasboras, corydoras y otros peces comunitarios que compartan sus necesidades de temperatura y parámetros del agua. Es importante evitar especies agresivas, excesivamente activas o conocidas por morder aletas. Sus largos filamentos pélvicos pueden resultar especialmente vulnerables frente a compañeros agresivos. La presencia de vegetación abundante y zonas sombreadas favorece un comportamiento natural. Los guramis perla pueden utilizar sus filamentos sensoriales para explorar plantas, decoración e incluso otros peces. Este comportamiento suele ser normal y no debe confundirse automáticamente con agresividad. Durante la reproducción, el macho puede construir un nido de burbujas cerca de la superficie y defender el territorio. Un acuario espacioso, tranquilo y bien plantado permite observar su comportamiento social y reproductivo en buenas condiciones.

Cuidados

Para mantener un gurami perla en buenas condiciones se recomienda un acuario de al menos 150 litros, preferiblemente con una longitud mínima aproximada de 90 a 100 centímetros. El espacio disponible debe permitir que el pez nade cómodamente y encuentre zonas tranquilas entre la vegetación. Para mantener varios ejemplares es necesario proporcionar un acuario más espacioso y distribuir adecuadamente los refugios. El acuario debe estar completamente ciclado antes de introducir los peces. La filtración biológica debe mantener el amoniaco y los nitritos en niveles indetectables. Los guramis perla prefieren una corriente suave, especialmente cerca de la superficie. Una corriente excesivamente intensa puede dificultar su descanso y alterar su comportamiento natural. La decoración debe incluir plantas naturales, troncos, raíces y zonas sombreadas. Las plantas flotantes son especialmente útiles porque proporcionan refugio y reducen la intensidad de la iluminación. Es importante conservar espacios abiertos para que los peces puedan nadar y acceder fácilmente a la superficie. El acuario debe contar con una tapa adecuada que ayude a mantener una capa de aire cálido y húmedo sobre el agua. Los guramis respiran aire atmosférico mediante su órgano laberinto, por lo que no debe bloquearse el acceso a la superficie. La temperatura habitual de mantenimiento se sitúa entre 24 y 28 °C. Se recomiendan cambios parciales de agua semanales, generalmente del 20 al 30 %, ajustando la frecuencia según la población y los resultados de los tests. Es importante evitar cambios bruscos de temperatura, pH y dureza. Los guramis perla pueden mostrarse tímidos durante los primeros días después de su introducción. Un entorno tranquilo, abundante vegetación y compañeros pacíficos favorecen su adaptación. No es recomendable mantenerlos con peces agresivos o mordedores de aletas. Una buena calidad del agua, alimentación equilibrada y un ambiente estable son fundamentales para mantener esta especie saludable.

Alimentación

El gurami perla es omnívoro y consume una amplia variedad de alimentos. En su entorno natural se alimenta de pequeños invertebrados, larvas de insectos, insectos que caen sobre el agua y otros organismos presentes entre la vegetación. En cautividad puede mantenerse con una alimentación basada en gránulos o escamas de calidad formulados para peces tropicales omnívoros. Es recomendable complementar su dieta con artemia, daphnia, larvas de mosquito y otros alimentos congelados o vivos procedentes de fuentes seguras. También puede consumir alimentos con ingredientes vegetales. Los guramis perla suelen alimentarse principalmente en las zonas media y superior del acuario. Debido a su comportamiento relativamente tranquilo, pueden tener dificultades para competir con peces excesivamente rápidos. Por este motivo, es importante comprobar que todos los ejemplares reciben suficiente alimento. Los adultos pueden recibir una o dos raciones moderadas al día. La cantidad debe ajustarse para evitar la acumulación de restos orgánicos. Una dieta variada contribuye al crecimiento, la condición física y la coloración de los ejemplares. Los machos maduros pueden desarrollar una coloración rojiza más intensa en la garganta y el pecho, especialmente durante el periodo reproductivo. Sin embargo, la coloración depende también de la genética, alimentación y condiciones ambientales. Durante la preparación de reproductores puede resultar beneficioso aumentar la variedad y calidad nutricional de la dieta. Los alevines recién nacidos necesitan alimentos microscópicos durante sus primeras etapas. Posteriormente pueden comenzar a consumir nauplios de artemia recién eclosionados cuando su tamaño lo permita. Es importante evitar la sobrealimentación porque los restos de comida pueden deteriorar la calidad del agua. Una alimentación equilibrada y un mantenimiento regular ayudan a conservar ejemplares saludables durante varios años.

Parámetros del agua

El gurami perla procede de ambientes tropicales de agua dulce que pueden presentar baja mineralización y un pH ácido o ligeramente ácido. Los valores orientativos para su mantenimiento son: - Temperatura: 24–28 °C. - pH: 6,0–7,5. - Dureza general (GH): 2–12 °dGH. - Amoniaco (NH3/NH4+): indetectable. - Nitritos (NO2): 0 mg/L. - Nitratos (NO3): preferiblemente inferiores a 20 mg/L. Para el mantenimiento habitual suele ser recomendable una temperatura aproximada de 25–27 °C. Los ejemplares criados en cautividad pueden adaptarse a condiciones algo diferentes, siempre que los parámetros permanezcan estables. La estabilidad del pH y la dureza es más importante que modificar continuamente el agua para alcanzar un valor exacto. El acuario debe contar con una filtración biológica eficiente y una buena oxigenación. La corriente debe ser suave, especialmente cerca de la superficie. Los guramis perla poseen un órgano laberinto que les permite respirar aire atmosférico. Sin embargo, esta capacidad no sustituye la necesidad de mantener una excelente calidad del agua. Es importante conservar acceso libre a la superficie y evitar corrientes de aire frío sobre el acuario. Los cambios de agua deben realizarse con agua acondicionada y de parámetros similares a los del acuario. Se recomienda comprobar periódicamente la temperatura, el pH, los nitritos y los nitratos. No es necesario añadir sal de manera rutinaria. Los cambios bruscos de temperatura o mineralización pueden provocar estrés. Aunque es una especie relativamente adaptable, no debe introducirse en acuarios sin ciclar. Una buena calidad del agua, alimentación equilibrada y mantenimiento regular son fundamentales para conservar ejemplares saludables.

Reproducción

La reproducción del gurami perla en cautividad es posible y resulta especialmente interesante por la construcción de nidos de burbujas. Es una especie ovípara que presenta fecundación externa y cuidados parentales temporales por parte del macho. Los machos maduros suelen mostrar una coloración rojiza o anaranjada intensa en la garganta y el pecho. También presentan una aleta dorsal más alargada y puntiaguda. Las hembras suelen tener una aleta dorsal más redondeada y un abdomen más voluminoso cuando desarrollan huevos. Para favorecer la reproducción se recomienda utilizar un acuario específico con agua limpia, temperatura estable y una corriente superficial muy suave. La presencia de plantas flotantes puede ayudar a proporcionar soporte y protección al nido. Los reproductores deben recibir una alimentación variada y nutritiva durante el periodo de preparación. El macho suele construir un nido de burbujas cerca de la superficie. Durante el cortejo puede mostrar una coloración más intensa y realizar exhibiciones frente a la hembra. Cuando la hembra acepta el cortejo, ambos peces realizan un abrazo reproductivo durante el cual se liberan los huevos y el esperma. Los huevos suelen ascender hacia el nido de burbujas. El macho recoge los huevos que quedan fuera del nido y los coloca nuevamente entre las burbujas. Después de la puesta, el macho puede mostrar territorialidad y perseguir a la hembra. Por este motivo, puede ser necesario retirarla del acuario de reproducción. La eclosión suele producirse aproximadamente entre 24 y 48 horas después, dependiendo de la temperatura. El macho continúa protegiendo el nido durante las primeras etapas. Cuando los alevines comienzan a nadar libremente, normalmente se recomienda retirar al macho. Las crías son muy pequeñas y necesitan alimentos microscópicos, como infusorios, durante sus primeros días de alimentación. Posteriormente pueden comenzar a consumir nauplios de artemia recién eclosionados cuando su tamaño lo permita. Es importante mantener una excelente calidad del agua y una capa de aire cálido y húmedo sobre la superficie durante el desarrollo del órgano laberinto. La reproducción se considera de dificultad media, principalmente por la necesidad de controlar las condiciones superficiales y alimentar correctamente a los alevines.